lunes, 19 de septiembre de 2011

Capítulo 5

Me había sorprendido mucho el mensaje de Cristopher, ¿ahora después de todo lo ocurrido quería volver conmigo y lo más sorprendente quería venirse a Sydney? Por nada del mundo quería volver a tener nada con él. Ahora estaba en un lugar nuevo, quería conocer a nueva gente y olvidarme de mi pasado. Me había propuesto hasta no volver a hablar con mi madre, aunque sabía que en algún momento ella vendría a por mi o querría saber de mi.
Oí las voces de mi padre, me estaba llamando porque ya nos teníamos que ir de vuelta al internado. Estaba un poco nerviosa, aunque ya por lo menos había conocido a algunas personas, pero no sabía como me iba a ir allí. También estuve pensando en el profesor que me había encontrado tan guapo, ¿cómo se llamará?, ¿me dará clase?, aunque de todas formas no tendría ninguna oportunidad con él porque sería mucho mayor que yo y porque no se pueden establecer relaciones entre el profesor y el alumnado.
Cuando bajé hacia el salón para decirle a mi padre que ya estaba preparada me encontré con la supuesta novia de mi padre, Lucie. Me miró de arriba a abajo y eso me molesta muchísimo y poco a poco se fue acercando a mi:
-Alyson cariño, me gustaría hablar contigo ya que no nos conocemos todavía y me gustaría que el tiempo que pase aquí en tu casa y con tu padre nos llevemos bien.- yo estaba pensando si lo decía de verdad porque la verdad tenía una cara de maldad y sus palabras eran como un tipo de ironía...
-A mi también me gustaría llevarme bien contigo Lucie, aunque no me esperaba que mi padre ya tuviera novia porque todavía tiene una muy buena relación con mi madre.- yo quería decirle eso para ver si así dejaba un poco en paz a mi padre, pero la vi acercándose mas y mas y no sabía lo que iba a decirme o hacerme...
-Mira niñita no se que te piensas que soy ,si tonta o lo siguiente, pero que sepas que ni tu ni nadie me va a alejar de tu papa, yo lo quiero y voy a hacer todo lo posible por estar con él y tu no me vas a arrebatar todo lo que he conseguido hasta ahora, así que por tu propio bien espero que no te vuelvas a meter más conmigo y que no le digas ni una sola palabra a tu papa.-dijo Lucie cogiéndome de mi camiseta.
Aunque ya me esperaba su reacción, yo sabía que Lucie no estaba con mi padre por su amor sino por su dinero, ella había conseguido a mi padre muy fácilmente engatusándolo y no lo iba a soltar más.
De repente vino mi padre y Lucie me soltó de la camisa, aunque el notó algo raro entre nosotras:
-Alyson te estaba esperando no sabía que estabas con Lucie, ha venido para acompañarnos a tu internado, quiere ahora formar parte de todo lo que te acontezca y quiere llevarse bien contigo, espero que tu también con ella.
Mientras nos íbamos para el internado estuve pensando en como mi padre se había podido fijar en aquella mujer que lo único que quería era su dinero y ahora encima decía que quería formar parte de mi vida.
Al llegar allí me despedí de mi padre y de Lucie con un beso para que mi padre no sospechara nada de lo que había sucedido antes y mi padre me prometió que vendría a visitarme lo más antes posible y a recogerme el viernes.
Esperaba encontrarme otra vez con el profesor pero en cambio me encontré con Patrick y Rebeca que siempre iban muy bien vestidas.
-Ola Alyson, por fin has venido íbamos a ir a por los chicos porque esta noche habíamos pensado en hacer una fiesta pijama, ¿te apuntas?- dijo Patrick.
Patrick era como la que más mandaba de las dos, la que lo organizaba todo y la que por lo que se veía siempre estaba en contacto con los chicos.
-Pues me encantaría pero ¿dejan hacer ese tipo de fiestas aquí en un internado?- porque al parecer era muy raro que tuviesen tantas libertades en un centro como aquel que era uno de los mejores de Sydney..
-Alyson alyson aquí no permiten nada de eso pero ¿quién se va a enterar?, para eso estás aquí para que te enseñemos las reglas de este internado y aprendas que aunque una cosa está prohibida nosotras siempre lo hacemos sin ningún problema.
Yo había decidido cambiar porque no quería seguir siendo la misma tonta a la que se le tomaba el pelo como había sucedido con mi ex-novio, pero tampoco quería que el primer día ya me conociera todo el mundo por ser una chica mala.
-No se yo lo que haré, porque el primer día no quiero meterme en problemas chicas.-Rebeca no estaba tan pendiente de mi, estaba más ocupándose de sus cosas, como de arreglarse las uñas, pero Patrick por lo que se veía quería salirse con la suya.
-No digas eso Alyson no vas a meterme en ningún problema, además no tienes más remedio que ir porque la fiesta será en nuestro cuarto y si quieres seguir en él tendrás que venir. Además no irá tanta gente como crees solo los justos y así te presentaré a la gente mas in de este internado.
Al final no tuve más remedio que aceptar pero no estaba muy convencida de ello.
Fuimos a dejar mi maleta en el que sería mi nuevo cuarto y cuando abrí la puerta me quedé a cuadros. Era una habitación muy bien decorada y super bonita, había cuatro camas por lo que había bastante sitio para dormir, tenía una planta arriba que era donde se encontraba el espejo para arreglarnos, nuestros armarios y el cuarto de baño. La habitación era una pasada, la verdad que me encantó.
-Chicas esta habitación esta muy bien ,me encanta en serio pero¿esto quién lo ha decorado, el internado?, ¿todos los cuartos son así?
Esta vez habló Rebeca con una gran sonrisa:
-No Alyson, todo el internado no va a tener habitaciones de este tipo, ha sido decorado por un personal mio, las demás son demasiadas cutres, nosotras necesitamos algo con más glamour.
Estas chicas eran bastante pijas y no se conformaban con cualquier cosa si supieran que yo antes era como las otras personas, que se conformaban con nada..
-Bueno Alyson, tenemos que ver que ropa nos vamos a poner esta noche. Rebeca y yo fuimos ayer a comprarnos unos pijamas super monos y cortitos y una ropa nueva interior muy sexy. ¿Tu que te vas a poner?
Eso si que me dejó un poco por sorpresa porque yo no es que tuviera muchos pijamas, suerte que el día que me fui con mi padre de compras me compré un pijama de London muy sexy y también cortito porque quería cambiar toda mi ropa.
-Pues me pondré un pijama nuevo que también me compré hace poco. Os quería decir una cosa chicas, muchas gracias por todo lo que estais haciendo por mi, sobre todo de acogerme en vuestro cuarto y acercaros a mi como amigas, nunca me olvidaré de esto.
Y Rebeca y Patrick vinieron a  mi y me abrazaron, se que querían conocer a una chica nueva y espero que yo sea la mejor para ese puesto.
Cuando llegó las once de la noche fueron apareciendo algunas niñas que estarían en mi clase, empezaron a hablarme para ver como era y eso y a todas por lo que parecía les caí muy bien.
Todas eran un poco pijas aunque eso ya me lo tendría que haber supuesto, pero las que iban mejor eran como debía haber supuesto Patrick y Rebeca.
El pijama de Rebeca era pijo pero con estilo, y el de Patrick también era muy mono pero iba enseñando casi todo el culo y las tetas.
Aunque el mio también le gustaron a las niñas, todas me decían que les había encantado y a Rebeca también le pareció una monada, pero Patrick me miraba con cara de que estaba un poco celosa.
A las doce llamaron a la puerta de la habitación y todas se asustaron pensando que era algún profesor que estaba de guardia, pero no, eran los chicos.
A esos chicos los había visto yo antes en la clase.
Todos se quedaron mirándome porque era la nueva y uno de ellos moreno se acercó a mi:
-Ola guapa me han dicho que eres nueva aquí ¿no?, pues quería darte la bienvenida como te mereces, soy Richard Helmond, seguro que te habrán hablado de mi.-yo me quedé un poco sorprendida porque no había oído hasta el momento nada sobre el.
-Ola encantada de conocerte Richard, yo soy Alyson como sabrás, pues la verdad que no había oido nada acerca de ti, pero bueno ya nos conoceremos.-Yo vi mientras como Patrick nos miraba de una forma muy extraña, no se si sería  porque le gustaba a ella pero eso tenía que averiguarlo.
También apareció otro chico por la espalda al ver que Richard estaba hablando conmigo, era también muy guapo, como todos los chicos de este internado. La verdad no sabría a quien elegir, se llamaba Federer Ricardi, sus padres al parecer eran uno de los más ricos de Sydney, aunque los padres de Richard también tenían una gran empresa.
Me saludó pero no era como los otros chicos, este era más presumido, un poco más chulo no era como los otros que estaban como más interesados en conocerte, a él en verdad le daba igual. Mientras que estaba hablando con él, vino una chica rubia, muy guapa que traía unos aires de superioridad.
-Federer, ¿quieres presentarme a la chica con la que estás hablando?, me gustaría mucho conocerla-dijo la chica rubia.
-Claro, esta es Alyson ha llegado hoy a este internado, su padre es Leo Ricardo de Castillo, el arquitecto que está saliendo con tu madre Lucie.- ya esto era el colmo, hasta la novia de mi padre tenía una hija igual de arrogante que ella, hombre la verdad es que se parecían mucho en el aspecto físico, no se si también se parecerían en el aspecto interior.
-Oh, por lo que entonces seremos hermanastras ¿no Alyson?- yo no sabía que responder, esta chica me daba miedo, la forma con la que hablaba y me miraba...-pues me alegro Alyson, pero solo quiero recordarte que Federer es mi novio y espero que no tontees mas con él.
A esto no podía ya dejar de contestarle, yo no estaba tonteando con él, solo me había saludado, ¡ay que chica más celosa!
-Perdona chica, no se todavía como te llamas pero te quería decir que yo en ningún momento estaba tonteando con tu novio, nos hemos saludado solamente, pero no te molestes, no me volveré a acercar más si así estas más relajada.
-Me llamo Rose Savater para tu información y eso espero, que no te vuelvas a acercar más a mi novio. Espero que nos llevemos bien como hermanastras Alyson, no me gustaría tener que pelearme contigo a todas horas.-Cuando dijo eso se fue de la habitación con su novio.
Si Rose estaba celosa tendría motivos, su novio por lo que parecía era un poco chulito y se veía que era un poco cabrón, pero yo ya sabía a quien no tenía que acercarme,además a mi nadie tenía que amenazarme.
Ya eran cerca de las 2 y mucha gente se fue yendo a su habitación, esa noche no vi al chico que me había saludado esta mañana, Luca, que era muy guapo.
Pero Richard permanecía todavía allí en la habitación y poco a poco vi como Patrick se fue acercando más a el en la cama le iba diciendo cosas en el oído de una forma muy sensual y al final acabaron yéndose a la parte de arriba de la habitación, más concretamente al cuarto de baño.
Nos quedamos solas Rebeca y yo y las dos vimos como ahí arriba se estaban besando y oímos como unos gemidos. No sabíamos que decir, porque la verdad cada vez los gritos se iban haciendo más altos, hasta que no pudimos más y mirándonos Rebeca y yo empezamos a reirnos.
-Alyson, tu no estás acostumbrada a estas cosas pero yo sí, he presenciado muchas veces como Patrick se llevaba al cuarto de baño a algunos chicos.-dijo Rebeca riéndose.
-Ya me acostumbraré a esto, pero me resulta un poco vergonzoso que se pongan a hacer estas cosas sabiendo que nosotras estamos aquí abajo y oyéndolo todo.
-No te preocupes a Patrick esto no le da ningún tipo de apuro y le resulta muchas veces excitante, que me lo dice a mi.
Nos quedamos allí esperando a que bajara, pasaron diez minutos y oímos la puerta abrirse y salir de allí Richard y Patrick.
Richard bajó con aires de ser el mejor, y cuando pasó por nuestro lado me dijo:
-Si quieres Alyson la próxima puedes ser tu, te aseguro que disfrutarás mucho de todo esto.-yo me quedé un poco sorprendida porque nunca lo haría así como así y menos con gente que se la tiene muy creída.
Cuando se marchó de la habitación, Patrick bajó rápidamente fumándose un cigarrillo, tan contenta que estaba de haber echado un polvo. Se sentó sobre su cama y dijo:
-Llevaba días necesitando esto, no podía aguantar más, además Richard sabe lo que me gusta.
Rebeca ya estaría acostumbrada a todo esto, pero yo era nueva como quien dice, todavía era virgen y no había tenido muchos tocamientos.
Esa noche dormí muy a gusto y esperando que por fin llegara mi primer día de clase.

Espero que os haya gustado este capítulo. Únete a mis miembros y acompáñanos con los sucesos de Alyson y sus amigos.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Capítulo 4

No podía creerme que existiera un hombre tan perfecto como aquel. Con solo mirarlo me había quedado sin habla, pero si era un profesor no tendría ninguna oportunidad con él.
Mi padre gracias a dios no se dio cuenta de que me había quedado embobada mirándolo, ni de que él me había mirado. Recorrimos el pasillo hasta llegar a la sala donde se encontraba el director, mi padre llamó a la puerta y nos abrieron.
El director era un hombre por lo que se veía muy recto, aunque no me imaginaba que fuera tan guapo, era un hombre muy apañado, delgado, que parecía tener unos 38 años, cuando nos vio nos saludó porque al parecer mi padre se llevaba muy bien con él y lo conocía de sus años en el internado.
-Leo, que gusta tenerte aquí, no pensaba que nos volveríamos a ver en este internado, ¿esta es tu hija?- dijo el director.
-Ola Raul ¡cuanto tiempo!, si esta es mi hija Alyson, viene para dar el último curso antes de ingresar en la universidad. Le aconsejé que este era el mejor internado de todo Sydney y espero que no me tenga que equivocar.-dijo mi padre chocándole la mano al director.
-No te arrepentirás de dejar aquí a tu hija, contamos con unos gran profesores que ayudarán a tu hija en todo lo que necesite, y se adaptará muy bien , no te preocupes- dijo el director mirándome a mi y sonriéndome.
-Eso espero Raul, pero bueno hoy hemos venido porque Alyson necesita conocer el internado y su clase y esta tarde recogerá todas sus cosas para venirse a instalar hoy mismo aquí, aunque luego podrá venir a la casa cuando quiera.- dijo mi padre mirándome.
-Pues claro, además siendo la hija de mi amigo la cuidaré más y le dejaré ir a tu casa, y encantado de conocerte Alyson, tu clase esta al final del pasillo a la derecha. Si quieres puedes ir a asomarte y luego mañana ya entras y conoces a todo el grupo. Son los mejores del internado, tienen mucha clase y sus padres son conocidos míos, no tendrás ningún problema con ellos.
Así que mi padre se despidió de él y nos fuimos a ver mi clase, estaba impaciente en saber como serían mis nuevos compañeros. En mi antiguo colegio eran todos muy tontos, estaban los típicos chulos de siempre que se piensan que por que sus padres tengan dinero ya lo son todo, los empollones entre los  que yo me encontraba pero yo no era de los que no salían para nada, luego los deportistas en los que se encontraba Cristopher y los que eran invisibles para todo el mundo, los más normales.
Cuando entré en la clase estaban en un descanso de 15 minutos que suelen dar entre clase y clase, y vi que como siempre habían dos chicas super guapas hablando con los más guapos de la clase. Una era morena con el pelo liso que vestía muy pijo y me encantaba su ropa, llevaba un vestido corto y una diadema , era muy guapa , y otra que sería su amiga porque se veían muy unidas. Ésta era rubia con el pelo rizado y también era muy guapa, se veía más cerca de los chicos y como tonteando con ellos, también vestía muy bien y llevaba un gran escote por lo que los chicos estaban más pendientes de sus tetas que de como hablaba.
Al fondo se encontraba un chico muy majo y guapo, con el pelo corto y castaño, estaba más centrado en revisar sus ejercicios que en estar con sus compañeros, junto con las otras chicas se encontraban otros dos morenos muy pijos y que parecían un poco chulos, como en todas las escuelas siempre había los mismos grupos.
Cuando iba a disponer de irme porque ya había visto mas o menos lo que sería mi clase mañana, se acercó la chica rubia con un estilo muy glamuroso, como si fuese una modelo:
-Ola, mi nombre es Patrick Riverton, creo que seremos compañeras de clase ¿no?, porque te estoy viendo mirando la clase.
Esta chica se fijaba en todo, yo pensaba que nadie se había dado cuenta de que yo estaba mirando pero al parecer si y cuando Patrick se acercó, toda la clase se giró a mirarme. Aunque me gustó que viniera a saludarme porque así mañana ya conocía a alguien y que al parecer era bastante popular.
-Si, mañana vendré a esta clase, encantada de conocerte Patrick yo me llamo Alyson, espero que seamos buenas amigas porque no conozco a nadie por aquí, soy nueva.
-No te preocupes Alyson, yo te ayudaré a integrarte entre nosotros, mira esta es mi amiga Rebeca Mendoza, espero que os llevéis también muy bien.-la morena se había estado acercando a medida que estaba hablando con Patrick, por lo que se veía las dos eran muy amigables y eso me gustaba porque por lo menos ya conocería a gente. Mientras mi padre viendo que yo estaba entretenida se fue a ver a su amigo el director.
-Ola Alyson, encantada de conocerte, espero que te guste este internado, am por cierto me encanta tu pelo es super largo-dijo Rebeca, era muy guapa pero tenía pinta de ser una chica muy pija y solo preocupada por sí misma.
-Gracias Rebeca, me ha alegrado mucho conoceros, pero ahora tengo que irme a preparar mi maleta porque esta noche me vengo aquí ya a dormir, espero veros.
-¿Todavía no sabes con quién vas a dormir Alyson?-dijo Patrick, me encanta como hablaba y lo dulce que podía ser-pues nosotras tenemos una habitación y dormimos juntas y nos sobra una cama por si quisieras venirte con nosotras claro..
-Si Alyson, nos encantaría tenerte en la habitación y así conocer a gente nueva, además tienes pinta de ser una buena chica, no te arrepentirás de venirte a nuestro cuarto es super cool- dijo Rebeca muy emocionada.
-Pues me encantaría en serio, además es que todavía no tenía sitio ni nada, esta noche cuando regrese al internado me instalaré en vuestro cuarto y gracias por todo chicas.
-No hay nada que agradecer, esta noche nos veremos- dijeron las dos a la misma vez despidiéndose de mi.
Cuando volvía al pasillo en busca de mi padre, antes de abrir la puerta del cuarto del director, el chico castaño que se encontraba minutos antes repasando sus ejercicios se acercó a mi y me cogió del brazo. Nunca nadie me había cogido con esa delicadeza, me sentía en las nubes. ¡Que chicos tan guapos había en el internado!
-Ola mi nombre es Luca Vicent, me acaban de decir que mañana estarás en nuestra clase y quería darte la bienvenida, encantado de conocerte.. ¿cómo es tu nombre si se puede saber?- tenía una voz dulce y me trataba con mucho amor.
-Me llamo Alyson, encantada lo mismo digo, espero que nos veamos mañana pero ahora tengo que irme, esta noche ya me quedaré aquí. A sido un placer hablar contigo.
Abrí la puerta para decirle a mi padre que nos íbamos y eché un último vistazo hacia atrás y vi como Luca seguí mirándome.
Al llegar a mi casa estuve preparando toda la maleta, metí toda la ropa nueva y también la otra, aunque nos pondríamos el uniforme pero me habían dicho que allí en esos sitios siempre hacían alguna fiesta o bailes, que por cierto nunca había ido a ninguno pero me encantaban.
Cuando fui a coger mi móvil me encontré varias llamadas perdidas y un mensaje. No me lo podía creer, era de mi ex-novio, pero¿que querría ahora si estaba en Sydney y lo nuestro había acabado después de lo sucedido?
El mensaje decía que me echaba mucho de menos, que lo sentía todo muchísimo había cometido el mayor error de su vida, que ahora se estaba dando cuenta de que me quería mucho, y lo más fuerte de todo¡Que se estaba planteando en venir a vivir aquí si con eso conseguía poder tenerme de nuevo!
Espero que os haya gustado este cuarto capítulo. Si os ha gustado comentadme y uniros a mis miembros.
Graciias!!!





miércoles, 7 de septiembre de 2011

Imágenes

Esta es la mansión de Alyson.
Este es el internado.

Esta es la piscina de la mansión.
Sydney por la noche


Sydney al atardecer

martes, 6 de septiembre de 2011

Capítulo 3

Durante el viaje a Sydney estuve pensando en todo lo sucedido, no podía creer como había cambiado todo en tan pocas horas. Mi pensamiento hacia mi padre era totalmente diferente, porque ya se había descubierto que quien había acabado con su matrimonio era mi madre, al engañar a mi padre.
También mi novio me decepcionó mucho al engañarme con mi propia madre, aunque ya debería de haberme dado cuenta cuando solo pensaba en hacerlo, pero el había sido mi primer novio, al que había besado, con el que había tenido algo más, el que se había fijado en mí.
 Pero eso ahora en este nuevo lugar tendría que cambiar, estaba dispuesta a hacerme un cambio de look , a no ser tan tímida,a cambiar en todos los aspectos.
Cuando estábamos en el avión decidí hablar con mi padre porque a partir de ahora quería que nuestra relación cambiase, que lo que había sucedido hasta ahora quedase olvidado.
-Papá, siento todo lo sucedido, nunca pensé que mi madre había mentido sobre su infidelidad, que te echaría la culpa a ti, por este error he estado separada de ti durante un año.- me sentía triste al decir estas palabras y casi rompí a llorar, porque se que le había hecho daño todo esto.
-No te preocupes mi amor todo ha pasado y ya quedará olvidado, solo miraba por tu bien, pensaba que estando con tu madre podrías convivir mejor pero me equivocaba, pero menos mal que lo hemos podido arreglar a tiempo.
Cuando dijo esto, me abrazé a mi padre y me quedé todo el viaje apoyada en él intentando dormir.
 Al llegar a Sydney me quedé perpleja por como era la ciudad, nunca había visto una cosa igual, sabía que me gustaría mucho vivir allí, que a partir de ahora las cosas iban a cambiar mucho y que este sería mi hogar.
Cogimos un taxi que nos llevó a un barrio muy  moderno, con un grupo de casas todas con un gran jardín, una piscina por detrás, las fachadas algunas eran de madera, otras con un estilo muy moderno y poco a poco el taxi iba más despacio hasta que nos dejó en una gran mansión.
Nos bajamos del taxi y mi padre me presentó a la que sería mi nueva casa. Yo sabía que mi padre tenía un buen trabajo, era arquitecto, pero no pensaba que viviera en esta grandiosidad de casa.
-Alyson hemos llegado a tu nueva casa, espero que te guste, la construí en cuanto llegué por aquí.
Yo no podía decir nada estaba todavía sorprendida, nunca podría pensar que viviría en esta mansión, ni en mis mejores sueños.
Así que mi padre abrió la puerta de la casa y me enseñó todo. Por dentro estaba todo mucho mejor, más decorado, con un gran salón, una tele de las más nuevas, tenía tres cuartos de baño, tres plantas. 
En la planta baja también se encontraba la cocina, muy grande también todo de acero, con un estilo moderno,  en la planta de arriba estaban las habitaciones, mi padre tenía una gran habitación con cosas de su trabajo.
También había tres habitaciones mas y la mía, que para mi era la más bonita. Estaba pintada de color rosa y azul mis colores favoritos, una cama muy grande, también tenía un ordenador portátil en la mesita, y una tele, que siempre había querido tener en mi casa, dentro de la habitación se encontraba un cuarto de baño para mi sola. Tenía una gran bañera con chorros a los lados y un gran armario para meter mi ropa, aunque no tenía mucha. 
Y en la planta más alta se encontraba una gran azotea, una cámara y otro cuarto de baño.
Cuando vi todo aquello, bajé corriendo a buscar a mi padre.
-Papá, esta casa esta chulísima, no puedo creer que hayas hecho esto tu solo. ¡Me encanta!
-Sabía que te iba a gustar mi amor, lo hice pensando en ti. Prepárate pronto que vamos a ir al centro comercial que vamos a renovar tu armario.
-Muchas gracias papa, espérate que siga viendo la casa y ahora nos vamos.
Fui hasta la zona que más me interesaba ver. El jardín era como un laberinto, todo verde, el césped bien cortado, rodeado de una multitud de plantas, rosas y al fondo se encontraba la piscina.
Era muy grande, y muy honda. A mi me encantaba nadar, en mi colegio siempre iba a natación y era una de las mejores, pero cuando empecé a salir con Cristopher lo dejé.
Cuando terminé de ver la piscina mi padre vino a por mi y me llevó al garaje donde tenía su coche. Era un descapotable azul, mi preferido y tenía tres coches más.
-Alyson, este coche quiero que sea para ti, lo compré hace unos meses esperando que algún día vinieras a verme.- yo me quedé muy sorprendida, nunca había pensado en tener un coche y tampoco en cogerlo.
-Me encanta en serio papa, pronto lo cogeré, gracias por todo lo que estás haciendo por mi.
Esa tarde me la pasé en el centro comercial comprándome ropa, mi padre era el que me animaba a comprármela porque ami me daba un poco de verguenza pedirle ropa.
Nos sentamos un rato en una cafetería que había en el centro comercial y mi padre empezó a hablar conmigo.
-Ahora que estas viviendo aquí tendrás que ir a algún sitio a estudiar ¿no?-dijo mi padre
-Por supuesto, yo tengo pensado estudiar en la universidad el año que viene.- yo era muy estudiosa y no se me había pasado por la cabeza dejar de estudiar.
-Resulta Alyson que me gustaría que fueras a  un internado que te prepara muy bien para la universidad, y es considerado el mejor de Sdyney, pensaba que te iría muy bien allí. Empezarías mañana si tu quieres.- yo estaba super contenta, era mi ilusión ir a un internado y más para mejorar mi nivel, porque yo era muy exigente conmigo misma en ese aspecto.
-Claro papa que me gustaría ir, es mi ilusión, estaré encantada, ¿pero tengo que llevar uniforme?
-Si esa es otra cosa, por eso también te había traido aquí por si aceptabas ir al internado comprarte el uniforme, te gustará mucho. Yo de pequeño también estuve en este internado y es de lo mejor, conocerás a mucha gente, pero solo te dejan salir a partir de los viernes, aunque cuando quieras venir a visitarme o yo ir te dejarán salir, no te preocupes por eso.
Me sentía inmensamente feliz, todo lo que me estaba pasando, seguía sin poder creérmelo, vivir en Sydney, en una mansión, ir al mejor internado.
Este año todo iba a cambiar.
Así que cuando compramos el uniforme que por cierto era de los que siempre me había imaginado, con una falda muy corta, una camisa blanca abierta y unas botas, nos fuimos para la casa.
Cuando fuimos a comer, llamaron a la puerta y mi padre se sorprendió porque no esperaba visita, así que fui a ver quien era.
Era una mujer muy guapa, rubia, con un buen tipo, con ropa de marca y preguntaba por mi padre, así que lo llame, pensaba que era alguien del trabajo, pero cuando mi padre la vió se quedó parado.
-Lucie, ¿qué haces aquí?, no esperaba verte esta noche, te dije que mi hija vendría hoy.- así que mi padre le había hablado de mi, ¿quién sería esa mujer?
-Lo siento, pasaba por aquí y vine a verte, como llevaba dos días sin verte, pero haber ya que estoy aquí preséntame a tu hija, tengo unas ganas tremendas de conocerla.- mi padre estaba tan sorprendido de verla como yo.
-Claro que te la presento Lucie, esta es mi hija Alyson, acaba de llegar y vivirá a partir de ahora conmigo. 
Alyson, esta es mi amiga Lucie.-Lucie estaba un poco decepcionada no se si sería porque me iba a quedar a vivir con mi padre o porque solo había dicho amiga.
-Perdona que te corrija Leo, pero somos más que amigos, te recuerdo que hace poco estuvimos juntos.
Mi padre se quedó un poco en verguenza, pero al final dijo:
-Bueno todavía es pronto para decir esto, pero sí, si estamos empezando a salir Alyson, espero que la conozcas mejor.
Yo no podía responder nada, no podía creer que mi padre tuviera novia, la verdad no me lo esperaba.
Así que salí corriendo para irme a encerrarme a mi cuarto, no quería saber nada esta noche.
Mi padre vino corriendo en busca mía para ver que me pasaba, pero yo no quise hablar con él, estuvo llamando un montón de veces a mi cuarto, pero no le abrí.
A la mañana siguiente, me puse mi uniforme para irme al internado y cuando bajé a la cocina mi padre estaba esperándome, me supongo que tuvo que pasar la noche mal porque no quería que volviera a estar enfadado con el, después de lo último que pasó.
-Cariño siento mucho lo sucedido, no quería que te enterases así, solo estamos conociéndonos.
-No pasa nada papa, te entiendo, te has divorciado y tu quieres empezar una nueva vida y tienes todo el derecho del mundo, siento haberme ido así, no tiene disculpa.- sentí haberme comportado así, pero no estaba preparada todavía para que mi padre tuviera una nueva novia.
-Te entiendo cariño, y gracias por apoyarme y comprenderme, espero que os lleveis bien. Pero ahora tenemos que irnos para el internado, es tu primer día.
Me peiné y me dejé el pelo ondulado, yo siempre lo tenía liso pero quería cambiar y quería dar una buena impresión al llegar al internado.
Al cabo de diez minutos estábamos allí en el internado, era muy grande y parecía que lo habían reformado hace poco. El internado estaba cerca de mi casa, andando llegabas en media hora o menos, hoy solamente iba a ver como eran las clases, esta tarde recogía las cosas de la casa y me vendría ya a partir de mañana a dormir.
En cuanto llegué vi a un montón de gente de mi edad, todos tenían un estilo distinto, estaban las pijas de siempre, los heavys, unas con pintas raras, pero de pronto apareció un chico que parecía mas mayor que yo, con pintas de ser un profesor pero jovencito porque llevaba libros y una cartera en la mano. Tenía el pelo castaño, super guapo, nunca había visto una persona así, me quedé fascinada y al pasar por su lado se me quedó mirando con una mirada dulce y con una sonrisa que derretía.
Espero que os guste este tercer capítulo ya mismo publicaré más.
Comentad y seguidme!!!!!
gracias





viernes, 2 de septiembre de 2011

Capítulo 2

Todavía seguía sin poder creérmelo, ¡mi madre se estaba liando con mi novio!. Al tropezarme con la mesa de la cocina, se dieron cuenta de que yo les estaba viendo y vinieron a buscarme, pero yo no quería saber nada de ellos. Solo quería irme lejos de allí, así que pasé por el salón llorando  y el novio de mi madre me paró al verme así:
-¿Qué te sucede Alyson? ¿ Por qué estas llorando?- yo no podía responder a eso porque sino le diría lo que había visto, así que me fui corriendo de allí hasta la calle.
Todo lo que había visto me dejo mucho que pensar acerca de ellos, pero sobre todo de mi madre. Nunca pensé que me haría eso nunca.
Así que no se como, pero empecé a llamar a mi padre, con el que llevaba unos meses sin saber de él, por lo  que había sucedido un año atrás cuando me había enterado de que mi padre había engañado a mi madre, y eso había destrozado nuestra vida, no quise saber nada más de él.
Pero ahora no podía seguir con mi madre después de lo sucedido. Así que me dispuse a hablar con él:
-Papá, necesito hablar contigo- mi padre se quedó muy sorprendido al recibir mi llamada, porque no había querido hablar con él desde hacía mucho tiempo.
-Dime Alyson, aunque me sorprende mucho tu llamada. No has querido hablar conmigo desde hace un tiempo.
Yo no sabía como decirle lo que había pasado, pero sino no me entendería.
Así que comencé diciéndole lo que había sucedido y no podía creérselo.
-Alyson, esto que me estás contando es muy grave, ¿seguro qué era tu madre la que se estaba liando con tu novio?- dijo mi padre, todavía sin poder creérselo.
-Claro que sí , estoy totalmente segura, pero lo que no no puedo es seguir viviendo con mamá. Sé que estaba enfadada contigo por lo del divorcio, pero no puedo aguantar más viviendo con mamá. No le importo y prefiero irme contigo si tu quieres.- mi padre seguro que no se podía creer lo que estaba oyendo, porque nunca quise irme con él cuando me lo había propuesto.
Él vivía en Sydney, y estaba bastante lejos de dónde yo vivía. Pero por otro lado necesitaba un cambio, yo vivía en un pueblo no muy  conocido Roston, y apenas tenía amigas por aquí y además con lo que acababa de ocurrir no me apetecía seguir estando por aquí.
-Por supuesto cariño, tengo que preparar unas cosas pero para mañana estaré allí. Además tengo que hablar con tu madre de lo que ha sucedido, esto no se quedará así.
Cuando terminé la llamada, ya había pasado una hora después de que me había marchado de casa, y al parecer ya se habían ido todos. Así que entré silenciosamente para que mi madre no me escuchase. La verdad no me apetecía nada hablar con ella.
Pero mi madre me estaba esperando en la entrada de la casa, llorando, con todo el maquillaje corrido, y para el colmo bebiendo whisky.
-Alyson, cariño, siento muchísimo lo que ha sucedido, no fue mi intención, solo fui a por el postre y tu novio Cristopher se me echó encima, yo no quería, el me obligó.- yo ya no podía más, mi madre ahora le estaba echando la culpa a Cris, pero yo ya no caería más en su trampa.
-Mira mamá, me importa poco lo que digas porque yo lo vi con mis propios ojos y se que los dos queríais, pero pensaba que tendrías un poco de decencia para comportarte y dejar tu apetito sexual para tu novio.
Cuando le dije eso ella se puso todavía más a llorar, yo realmente pensaba que tenía un problema pero no tan grande como el que estaba viendo.
-Mamá ya no vale que llores, el daño está echo, solamente que esto traerá consecuencias porque he decidido irme a vivir con papá.- eso la dejó aún peor, pero yo no podía convivir con ella.
-No cariño, eso si que no, prometo cambiar en serio, no beberé más, te prestaré más atención, no volveré a tener más relación con hombres ni con mis amigas si hace falta, pero por favor no me dejes sola, ya has tenido lo que querías¡ lo he dejado con mi novio!
-Lo siento, pero ya he hablado con el y lo he decidido, además creo que es lo mejor, ya tu podrás hacer lo que quieras sin problemas a que yo te vea.- sentía mucho todo porque ahora se había quedado sin su novio, pero el también se habría dado cuenta de como era ella.
Después de eso me subí a mi cuarto y dejé ami madre allí plantada. Me supongo que seguiría bebiendo porque por la mañana me la encontré tumbada en el sofá, con la botella vacía.
Cristopher estuvo llamándome toda la noche pero yo ya no quería saber nada, solamente le envié un mensaje y le dije:
¿Por qué te tuviste que liar con mi madre? Si hubieras querido te podrías haber liado con quien hubieses querido, pero eso fue demasiado. Además si no me querías y yo no podía darte lo que querías, me podrías haber dejado. Solo decirte que me has decepcionado muchísimo, no quiero saber nada de ti, además no creo que nos volvamos a ver porque me voy con mi padre a Sydney.
El intentó llamarme más y quiso venir a mi casa pero no se lo cogí, quería dejar aquí el tema, todo con el había terminado.
Cuando me desperté, preparé la maleta, cogí toda mi ropa y mis cosas personales. Sabía que no iba a estar a gusto allí con mi padre pero por lo menos no estaría invisible con mi madre.
Ya no volví a hablar con mi madre hasta que llegó mi padre, cuando lo vi le dí un abrazo a pesar de que aún estaba dolida. Me sentí muy a gusto de tener a mi padre allí.
Al encontrarse mis padres,se quedaron fíjamente mirándose. Así que los dejé solos durante un tiempo, para que pudieran hablar.
Mientras estuve paseando junto a mi casa para despedirme de ella, allí había vivido durante muchos años momentos muy buenos y otros no tanto. Un momento que siempre se me quedaría guardado sería cuando me dí mi primer beso, aunque no tanto por la persona que me lo dió, también cuando pasábamos las Navidades mis padres y yo juntos, cuando mis padres se querían, pero eso nunca más volvería a repetirse.
Pero al ver que pasaba mucho tiempo, y que se hacía tarde decidí regresar dentro de casa, y empecé a oir unos gritos, me suponía que mi padre le estaba echando en cara lo que había ocurrido por la noche.
Aunque no era exactamente eso, me escondí detrás del mueble del salón, y ellos estaban cerca de la cocina, así que no podían verme.
Pero no podía creer lo que estaba oyendo, eso no podía ser. Al parecer mi madre se sentía molesta porque me iba a ir con mi padre, pero mi padre ya no podía más y le soltó que el había sufrido bastante cuando yo  me enfadé con el cuando no era cierto lo de su engaño. En realidad la que engañó fue mi madre.
Así que ahora si me cuadraba todo, ahora todo tenía más sentido. Mi padre era demasiado bueno para hacer eso, pero mi madre si era capaz de eso y mucho más.
Por lo que decidí interrumpirlos y los dos se me quedaron mirando, porque sabían que había oído todo.
Esperé que mi madre dijese algo, pero solo fue mi padre el que me dijo:
-Cariño es hora de irnos, se que te has tenido que enterar así pero no quería que pensaras mal de tu madre. Todo ha quedado olvidado, ya no tienes que preocuparte. Ahora te vendrás conmigo y tendrás una nueva vida.- sentí lástima por mi padre porque siempre pensé mal sobre él pero ahora le prestaría toda mi atención y todo sería diferente.
Mi madre se me quedó mirando, ya no sabía que decirme y yo tampoco quería decirle nada. Recogí mis cosas y salí de mi casa. La echaría de menos, pero ella no quiso decirme nada.
Esperaba que en Sydney junto a mi padre las cosas fueran de otra forma y además necesitaba un cambio.
Ya no sería la misma después de lo que me había ocurrido. Mi madre, mi novio y las humillaciones que había tenido.

Espero que os haya gustado este 2 capítulo, me gustaría que opinaseis sobre el.
Graciiias!!!!
Dentro de poco subiré más capítulos. Un beso

jueves, 1 de septiembre de 2011

Capítulo 1

Cuando Alyson llegó a casa no paraba de pensar en la pelea que el día anterior había tenido con su madre.
Esto no podía seguir así, estaba harta de que no le hiciera caso.
Alyson estaba todavía sufriendo por lo que pasó el año pasado, ocurrió uno de los momentos más dolorosos de su vida, sus padres se divorciaron. Pero no era lo que ella pensaba, que su padre había traicionado a su madre, era totalmente al revés, pero para que Alyson no pensara mal de su madre, su padre se hechó la culpa.
Pero ya las cosas habían cambiado, estaba sola en aquel pueblo, su novio no le hacía mucho caso, ¡necesitaba un cambio en su vida!
Al cabo de unos minutos su madre apareció en la casa y parecía muy contenta, ¿por qué estaba así después de lo que había sucedido ayer?
Desde hacía unos meses  no estaba tan contenta, pero Alyson ya iba a saber la respuesta.
-Cariño tengo que decirte algo, esta noche vamos a recibir una visita- dijo su madre
-¿Y se puede saber a quién vamos a recibir?- Alyson estaba harta porque siempre que decía eso su madre, se traía a todas sus amigas para hacer una gran fiesta, a sus amigas lo único que les importaba eran las compras.
-Pues mi amor, no son mis amigas como siempre, te voy a presentar a un amigo mío que llevo mucho tiempo conociendo y espero que te guste.
A Alyson se le deformó la cara por completo, esto era ya el colmo. ¡Un novio!
Con esto si que no podía seguir, necesitaba hablar con su novio urgentemente.
-Bueno mamá, no se si estaré, esta noche quedaré con Cristopher para dar una vuelta...-dijo Alyson esperando que esa excusa funcionara.
Pero su madre tenía la solución perfecta para que su hija viniera:
-Pues podrías decirle a Cristopher que viniera cariño, así nos conocemos todos de una vez por todas.
Cristopher nunca había venido a mi casa cuando estaba mi madre, siempre venía cuando estaba sola. Últimamente estaba cambiando mucho, solo le importaba tener relaciones conmigo, pero yo todavía no estaba preparada para eso. Además se lo dejé muy claro el otro dia cuando intentó algo más.
Después de ese día no volvió a llamarme, pero ahora necesitaba su ayuda para que lo de esta noche funcionara bien, así que me decidí a llamarle.
-Cristopher, soy Alyson hace dos días que no me llamas y necesito quedar contigo esta noche.
- Ola Alyson, em.. estaba un poco liado estos días pero si quieres podemos quedar esta noche encantado. Podríamos ir a una cena y luego irnos a un hotel que han puesto nuevo...- dijo Cristopher con la intención de que esa noche pasara algo más.
-Lo siento Cris, pero quería invitarte a mi casa a comer, mi madre quiere conocerte y así también conoceré a su novio, ¿te importaría venir?
Cristopher se lo pensó un rato pero al final aceptó venir a mi casa así que mi madre ya tenía lo que quería, le daría una oportunidad a ver como era su nuevo novio.
Mi madre desde el divorcio había cambiado muchísimo, ya no era la persona que era antes, de atenta, muy trabajadora, humilde, ya solamente se preocupaba por sus amigas, por las compras, y sobre todo por los hombres.
En el año que se separó de mi padre había alcanzado tres novios, todos por supuesto con mucho dinero, por eso siempre me enfadaba con ella, no me podía creer que olvidara tan fácilmente a mi padre después de tanto tiempo.
Pero ahora necesitaba prepararme para la cena de esta noche, y por ello escogí uno de los vestidos más bonitos que tenía, me encantaba me lo regaló mi padre por mi 17 cumpleaños, era azul claro con un tirante que me llegaba más arriba de las rodillas. Yo en esas cosas era muy tímida, por vergüenza siempre me ponía ropa más discreta, además era la típica empollona de la clase, por eso no me podía creer que Cristopher alguna vez se fijase en mi. El era uno de los más populares del colegio, yo en cambio era de otro grupo, aunque me consideraban muy guapa, era morena con ojos verdes y un pelo muy largo, por eso me supongo que Cristopher se fijó en mi.
Cuando me arreglé llamaron a la puerta, ya debería estar aquí o Cristopher o el novio de mi madre.
Al parecer fueron los dos a la misma vez, cuando me eché el brillo de labios y un poco de raya en los ojos, me dispuse a bajar por las escaleras para reunirme con ellos y vi a mi madre.
Mi madre era muy pija para los pocos dineros que teníamos, estábamos cada vez más en crisis porque en su trabajo estaban despidiendo a gente y eso le disminuyó su salario, pero la ropa que llevaba era demasiado, ¡si iba más provocativa que yo!
Llevaba un vestido negro de cuero pegado, que se le salían todas las tetas y enseñando casi todo el culo, ¿así es como se había ligado a su novio?
Mi madre me miró y me dijo:
-Cariño ese vestido es muy largo ¿no?, deberías vestirte como yo si quieres gustarle a tu novio...
Yo me quedé parada, esto no era normal las formas con que mi madre me trataba, pero decidí ignorarla haber como iba la noche.
Así que bajamos al salón y vi al novio de mi madre, era un poco feo, pero por lo que parecía debería de tener mucho dinero porque llevaba todo de marca, o sea por eso mi madre estaba con él, porque tenía mucho dinero.
 Y mi madre nos presentó se llamaba Carlos Di Francesco, parecía un buen hombre pero mi madre ya lo había conquistado porque lo que le interesaba era el dinero.
Pero mi madre se quedó quieta, firme cuando vió a mi novio Cristopher, el era guapo, sí, pero al parecer a mi madre le gustó muchísimo porque estuvo toda la noche nada más que prestándole atención, más diría yo que a su propio novio.
Carlos y yo nos mirábamos en la mesa porque no sabíamos que decir, porque mi madre y Cristopher estaban todo el rato hablando y al parecer se divertían mucho, mirándose un poco raros, pero me gustó que se llevaran bien.
Cuando iba a servir el postre, mi madre se levantó y Cristopher se levantó a ayudarle. Eso me pareció muy raro porque Cris no era hospitalario, ni amable, no se esta noche estaba un poco raro.
Al cabo de 10 minutos no se presentaba el postre y eso me extrañó muchísimo, así que decidí ir a buscarlos, pero no los encontraba.
Miré en la cocina y no había nadie, pero oí unos ruidos en el sótano y me asomé a ver si estaban allí y claro que estaban allí.
No me podía creer lo que estaba viendo, ¡mi madre se estaba liando con mi novio! pero liándose era poco, se lo estaban montando ahí abajo y eso me dejó en shock.
Así que al cerrar la puerta para irme de allí me tropecé con la mesa de la cocina y ellos se me quedaron mirando y me vieron.
Espero que os haya gustado este primer capítulo intentaré subir los siguientes dentro de poco.
Pero me gustaría vuestra opinión. Gracias!